viernes, 19 de septiembre de 2008

Zapatero en el país de las maravillas.

Al señor Rodríguez Zapatero, no se le reprocharán sus aparentes buenas intenciones, pero si podemos compararle con algún personaje mitológico o literario, ese es Alicia (L. Carroll). Expliquémonos.
Zapatero ha subido al poder creyéndose que podría solucionar problemas arraigados en la sociedad española de un plis plas. ¿Querría pasar a la historia como el presidente que solucionó los grandes problemas de España?

La memoria histórica. Si una generación entera ha sido capaz de renunciar a algunas de sus ideas por el consenso durante la transición, ¿por qué nuestro querido presidente se ha empeñado en urgar en ese tema? ¿Acaso no se da cuenta, que no puede contentar a ambos lados? En este caso, el mundo de las maravillas se ha convertido en un gran charco.

El estatuto catalán. El problema de los nacionalismos arranca más allá del siglo XX. La sociedad catalana no pedía en este momento un estatuto, pero Zapatero-Alicia quería solucionar ese problema (o contentar a los socios del PSOE catalán, quizás) y nuevamente el mundo maravillosos se convirtió en cueva.

El aborto, la homosexualidad, la Iglesia, etc. Si nuestra meritoria Constitución, que ha sido capaz en muchos de sus artículos de llegar a un consenso y una ambigüedad en el buen sentido de la palabra, ¿por qué lanza debates en al aire? Debates ademas tachados de (cutre)progresismo.

Educación para la ciudadanía. Acusaban a la derecha y a los grupos conservadores como la Iglesia de adoctrinamiento... ¿y qué es una asignatura aparentemente buena idea convertida en un adoctrinamiento del nuevo (cutre)progresismo? Defienden este adoctrinamiento como una mera información: "los niños tienen que saber que existen diferentes personas en la sociedad" ¿Alguien niega que exista la homosexualidad? No nos tomen por idiotas.
Como bien dijo Reverte referido a otra idea (pero que tiene la misma base), pasamos del adoctrinamiento de la moral cristiana al extremo (él hablaba del español para todo) al adoctrinamiento doblado de la pseudo-ideología pseudo-progresista.


El problema que ha tenido Zapatero, además de caminar de charco en charco, es darle vuelta a una tortilla e imponer este nuevo socialismo casposo, que busca una nueva vía ya que el socialismo originario ha quedado obsolete en esta sociedad del siglo XX.

1 comentario:

Atreides dijo...

A esto añádele el invento del aragonés y lo que suponen tres lenguas oficiales en Aragón.
http://occidentealaderiva.blogspot.com